Sorpresas en IPC de julio y en las Nóminas No Agrícolas de EE.UU.
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La modesta variación de +0,1% en el índice general de precios en julio se explica principalmente por el fuerte impacto a la baja en la división de Transporte (-3,5% m/m), impulsada por caídas sustanciales en la gasolina (-8,5% m/m, incidencia de -0,317 pp) y el petróleo diésel (-13,5% m/m, incidencia de -0,079 pp).

Presión en Divisiones Rígidas: A diferencia del dato titular, la inflación de los servicios básicos y bienes de primera necesidad continuó presionando al alza. Destacan las divisiones de Alimentos y bebidas no alcohólicas (+0,7% m/m) y Vivienda y servicios básicos (+0,7% m/m), con alzas puntuales en hortalizas, frutas de estación, arriendos y suministro de electricidad (+2,4% m/m).
Aceleración en la Medida Subyacente: Las métricas despojadas de componentes volátiles mostraron un comportamiento más dinámico que la cifra general, ubicándose en +0,5% m/m para el IPC Sin Volátiles y en +0,4% m/m para el IPC sin Alimentos ni Energía.
Interpretación Económica
Calibración de la Postura Monetaria: Aunque la inflación a doce meses se consolida en un nivel del 3,5% (cercano al centro del rango meta del Banco Central), la brecha entre el IPC general (+0,1%) y las lecturas subyacentes (+0,4% a +0,5%) demuestra que la moderación del mes descansó casi exclusivamente en la baja de los combustibles.
Persistencia en Costos de Servicios e Insumos: Las alzas sostenidas en energía, servicios de alojamiento (+8,2%) y arriendos (+0,6%) sostienen la rigidez de la inflación subyacente. Este panorama respalda el sesgo de cautela de la autoridad monetaria para evitar recortes acelerados en la Tasa de Política Monetaria (TPM), garantizando que las presiones de costos no afecten las expectativas de mediano plazo.
La economía de EE. UU. perdió empleos de manera inesperada en julio y las cifras de empleo no agrícola del mes anterior se revisaron drásticamente a la baja, lo que podría generar dudas sobre si la Reserva Federal aumentará las tasas de interés el próximo mes.

El empleo no agrícola disminuyó en 23,000 puestos de trabajo el mes pasado, tras un aumento de 20,000 en junio —que se revisó a la baja—, según informó el viernes la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo en su informe de empleo, que es seguido con gran atención. Los economistas pronosticaban un aumento de 80,000 puestos de trabajo, tras el avance de 57,000 registrado en junio, según datos anteriores.
El empleo suele registrar cifras más moderadas en julio. Tanto el empleo asalariado no agrícola (-23 000) como la tasa de desempleo (4,1 por ciento) registraron cambios mínimos en julio, según la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU.
El empleo disminuyó en la administración pública local, la educación y el comercio minorista, mientras que siguió mostrando una tendencia al alza en el sector de la salud.
La variación en el empleo total asalariado no agrícola de mayo se revisó a la baja en 66 000, pasando de +129 000 a +63 000, y la variación de junio se revisó a la baja en 37 000, pasando de +57 000 a +20 000. Con estas revisiones, el empleo combinado de mayo y junio es 103 000 menor de lo que se había informado anteriormente.
Interpretación Económica
Se perciben señales de un potencial debilitamiento del mercado laboral, no obstante no es suficiente para proporcionar espacios de recortes de tasas, aunque si es posible disminuyan las presiones para subirlas en septiembre. Mayor evidencia secuencial deberá ser requerida para cimentar un giro en la política monetaria, donde las últimas cifras de actividad mas bien hablan de resiliencia que de un desmoronamiento. Habrá que esperar aun para ver algún cambio sustantivo en el escenario.
Fuentes: INE, Reuters, CNBC, BLS
