Imacec de marzo ratifica un escenario de fragilidad productiva
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El Banco Central informó que el Imacec de marzo de 2026 registró una caída de 0,1% en comparación con igual mes del año anterior. A pesar de contar con un día hábil adicional respecto a 2025, el resultado refleja una economía con fuerzas contrapuestas: un consumo que intenta estabilizarse frente a un sector productivo que enfrenta un severo ajuste. La actividad promedio del 1T2026 fue del -0,17% reflejando las preocupaciones del IPoM de marzo. En tanto, la variación promedio de 12 meses móviles, se deslizó al 1,61% desde el 2,2% de diciembre del 2025.
La dualidad de la actividad: Comercio vs. Producción
La cifra del mes se explica principalmente por una drástica caída de 5,2% en la producción de bienes. Este retroceso fue transversal, destacando la menor extracción de cobre en minería y una contracción en la industria manufacturera, esta última afectada por la menor elaboración de productos pesqueros. Los datos del INE complementan esta visión, reportando un descenso de 4,5% en la producción manufacturera y de 3,7% en la minería.
En la vereda opuesta, el comercio (5,1%) y los servicios (2,1%) actuaron como los principales sostenes de la actividad. Es relevante destacar el dinamismo del comercio electrónico, que anotó un alza de 19,4% en doce meses, impulsado por el equipamiento tecnológico y del hogar.
Interpretación y Perspectivas de CASA Wealth Management
Desde nuestra perspectiva, el Imacec de marzo confirma que el Imacec no minero (0,9% anual) es el que está logrando evitar una contracción mayor del producto. No obstante, la debilidad estructural en la producción de bienes y la minería —que restó más de 5,5 puntos porcentuales a la variación del índice general— enciende alertas sobre la capacidad de recuperación para el resto del año.
Nuestra Opinión: Estamos ante un escenario de crecimiento frágil y heterogéneo. Mientras el consumo muestra señales de resiliencia, la inversión y la producción industrial siguen bajo presión. Esta divergencia sugiere que la convergencia hacia metas de crecimiento más robustas será lenta, manteniendo un sesgo de cautela para las proyecciones del PIB que se conocerán el próximo 18 de mayo. Para los inversionistas, este entorno refuerza la necesidad de una selección táctica de activos, privilegiando sectores con flujos de caja estables frente a aquellos más expuestos al ciclo productivo e industrial.

